lunes, julio 26, 2010

Rasuraditas

Tenía mucho de no escuchar la expresión: "Si quieres te le pongo pelos", y hoy, en una gasolinera -¿dónde más?-, la volví a escuchar gracias a un despachador.

Para los que no saben de lo que hablo, se los explico a continuación. Si uno quiere checarle el aceite al motor de un coche, es necesario sacar una varilla larga que en la punta tiene una marca impresa. La varilla se limpia con un trapo y se mete de nuevo hasta el fondo para volverla a sacar y comprobar que el aceite llegue al nivel indicado.

Por lo general, se batalla para meter la fusta por el orificio, por eso se dice: “Si quieres te le pongo pelos”.

El despachador de hoy salió muy vivo. O muy guarro. Cuando falló en su intento de meter la barrita de metal, sus compañeros de trabajo le dijeron la frase, y éste les respondió: “No, gracias, a mí sí me gustan rasuraditas”. “Tonces ¿por qué le fallas, animal?”, le preguntó un bigotón que parecía ser el líder de los despachadores. “Pos es que este bujero está muy feo: se parece al de tu jefa”.